El corazón de las tinieblas arranca en la cubierta de un barco anclado a la orilla del Támesis, Marlow se sienta y comienza a hablar de su viaje río a través hasta el interior del África conlonial. En este periplo que debería de estar lleno de aventuras, sin embargo Marlow oye hablar una y otra vez de un tal Kurtz, que trabaja para su misma compañía. Todo el mundo está fascinado por Kurtz, blancos civilizados y negros salvajes, quienes lo idolatran como a un dios. Kurtz ha de ser un hombre extraordinario y con profundo conocimiento de la vida, y Marlow quedará eclipsado por su personalidad mucho antes de conocerle, y mucho después de dejarle.
Los siguientes dos primeros extractos son de El corazón de las tinieblas:
“…La vida es algo gracioso, ese acuerdo curioso de la lógica despiadada por un propósito fútil. Lo más que se puede esperar de ella es un poco de conocimiento de uno mismo, que llega muy tarde, y una cosecha de remordimientos que no se extinguen. He luchado a brazo partido contra la muerte. Es el torneo menos emocionante que podáis imaginar. Tiene lugar en una tristeza impalpable, sin nada por debajo de los pies, sin nada alrededor, sin espectadores, sin clamor, sin gloria, sin el gran deseo de victoria, sin el gran miedo a la derrota, en una atmósfera enfermiza de escepticismo tibio, sin demasiada fe en tu propio derecho, y todavía menos en el de tu adversario. Si esa es la forma de la sabiduría final, entonces la vida es un enigma mayor de lo que algunos de nosotros pensamos. Estuve a la distancia de la achura de un pelo de la última oportunidad para pronunciarme, y descubrí con humillación que probablemente no tendría nada que decir. Ésta es la razón por la que afirmo que Kurtz era un hombre extraordinario. Él tenía algo que decir. Lo dijo. Desde que yo mismo me había asomado al abismo, comprendo mejor el significado de su mirada, que no podía ver la llama de la vela, pero era lo suficientemente amplia para abrazar el universo entero, suficientemente penetrante para atravesar todos los corazones que laten en las tinieblas…”
Con el extracto vemos enseguida ni una sola palabra sobra, porque todas ellas juntas agitan esos corazones que laten en las tinieblas, preguntándoles si viven para algo, o solo para morir, y preguntándoles también si tienen algo que decir a los demás.
“…qizás toda la sabiduría, y toda la verdad, y toda la sinceridad, están comprimidas en un instante inapreciable del tiempo en el que atravesamos el umbral de lo invisible…”
La vida, el conocimiento y la muerte. Pero la virtud de este libro y de este autor, la de traernos una reflexión muy importante, quizás la más importante de todas, y de hacerlo con elegancia, también viene peguada a su mayor defecto. Este es el de de una lectura densa, guiada por un monólogo incansable. El corazón de las tinieblas contiene reflexión y sólo reflexión. La reflexión es un torrente que no descansa, no hay puntos y apartes donde dejar la lectura para la mañana siguiente, y vale más no leer de noche, antes de apagar la luz, porque lo cansado que estamos puede llevarnos a despreciarla o a tomarla por aburrida.
Alguien que haya leído El hombre duplicado, de José Saramago, pensará que tal vez se parezcan. Nada más lejos de la realidad. En este estupendísimo libro, Saramago también regala escasos puntos y aparte, pero no marea con los diálogos -tampoco Konratz lo hace mucho-, y lo más importante, hay una acción clara e interesante que nos ancla en el personaje y en la historia. Y la historia de Saramago es de lo más intereante: un hombre aburrido, maestro de historia en una ciudad anónima, descubre viendo una película que tiene un doble exacto a él. Misma cara, mismos lunares. Su vida cambia en ese instante, como si fuera un motor que arranca a trompicones y pide guerra, después de haberse pasado diez años en el garaje. Motores así no existen, y tampoco hombres duplicados. Y esa es la reflexión que Saramago transmite a través de esta historia paradójica, y no a través del verbo y del lenguaje: ¿qué somos, si ya no somos únicos?.
Respecto a El corazón de las tinieblas, otras páginas os pueden dar una visión más amplia que toca los aspectos:
- El corazón de las tinieblas, la colonización y los derechos humanos.
http://www.caam.net/es/exposiciones/b11/2004/ex_tinieblas.htm