Bitácora de Josini, un asturianu ciudadanu del mundu

Febrero 13, 2008

Pensamientos y ondas electromagnéticas

Archivado en: Ciencia, Filosofía — by elasturianu @ 6:52 pm

Estoy vigilado por un montón de cables conectados a una máquina. Hay un científico loco que me pide que piense en un lugar bonito que conociera en el pasado. Voy a pensar en un lugar al que fui de camping con mis padres cuando era niño, las Foces del río Cares, en Asturias. Acabo de pensarlo: acabo de recordar las imágenes y las emociones resurgen en mi interior.

El científico me dice que mi cerebro, en el momento en que recordé las Foces del Cares, emitió una onda electromagnética concreta, precisa, diferente del resto de las que pululan por el espacio.

El investigador me vuelve a preguntar por el Cares, y resulta que vuelvo a emitir una onda electromagnética, exactamente la misma. Pero luego me pregunta por Llanes.

- Sí, lo conozco -le digo. También visité Llanes de niño y de adulto-. Es muy bonito.

- Acaba usted de emitir una onda distinta a la anterior.

Pero yo no estoy conforme, le replico que algo tendrá que parecérse a la del Cares porque también está en Asturias.

- O porque ambas salen de su cerebro -me replica él a mí.

Así pues el pensamiento es energía, ondas electromagnéticas. ¿Cómo se consigue?, ¿con una confuguración de neuronas específicas?.

- No, no puede ser, es inviable, habría que reconfigurar continuamente el cerebro, conectarlo todo con todo, y en la naturaleza triunfa lo simple -me dice, si bien yo tenía entendido que la sinopsis cerebral continuaba creciendo día a día, pero no le replico. Él sabe mucho más que yo de cables en el coco.

- ¿Con una molécula para cada pensamiento?.

- Eso sería más simple, pero lo sería tanto que no existiría el arte, la evolución de las ideas, ni Freud ni Bakunin, porque no habría moléculas suficientes para lograr la creación y la innovación -la rata nunca habría llegado a ser el homo, pienso mientras me instrucciona ese científico ácrata y loco.

Y hay más enigmas:

-¿Qué es una onda electromagnética? No es nada: no está constituída de materia, son fotones, es decir, las partículas de energía cuya masa es nula, que son las responsables de toda radiación electromagnética y que saltan al espacio cuando el electrón de un átomo salta a un orbital de menor energía.

Sus palabras llevan a otro enigma cerebral más, que no me atrevo a preguntarle, por miedo a que me tome por un simple alumno de la LOGSE. Y es que hablando de fotones, resulta que son las partículas de energía más pequeñas posibles, el cuantum de la energía, lo indivisible. Observemos qué magnífica paradoja: con un solo fotón el cerebro crea una onda electromagnética peculiar, una imágen única, un pensamiento diferente al tuyo, pero si pienso en otra cosa distinta emito otra onda distinta y por tanto un pensamiento distinto con un fotón idéntico al anterior.

- Cuanto más sabemos, menos entendemos -me dice el investigador nanosónico, que sale de mi imaginación.

- Esa sería la mejor definición de lo que es la sabiduría -apostillo-, y cuando llegamos a no entender nada de nada, vamos y la palmamos. Si la vida no es absurda, que me aspen.

Pero cuanto más absurda, más misteriosa. Eso sí que es la belleza.

Febrero 10, 2008

El caballero del Templo (2006) de José Luis Corral

Archivado en: Cine, Historia, Lecturas — by elasturianu @ 7:01 pm

Una novela del autor de Numancia que gravita también sobre los mismos defectos y virtudes. Jaime de Castellnou es un noble que vive huérfano en el castillo del señor al que su padre rendía vasallaje, en el reino de Aragón a finales del siglo XIII. El noble le explica que su padre era un caballero templario y que esperaba que en el momento oportuno, él también lo fuera. Jaime acepta su destino, que parece estar marcado por un secreto que, sin embargo, a lo largo de la novela se señala varias veces pero que queda sin resolver, no de una manera abierta como tanto me gusta a mí (un clásico final abierto frente al típico final cerrado), sino obviándolo como si nunca se hubieran dado pistas ni puesto espectativas.

Este no es el único de los defectos de esta novela, que repite los mismos que Numancia. Por ejemplo los personajes se contradicen a sí mismos, perdiendo verosimilitud el retrato de los personajes y el discurrir de la trama, puesto que para que un personaje actúe de cierta manera ha de cambiar de opinión. En teatro y cine a esto se le llama -creo recordar- la mano de dios, deus machina o algo así, haciendo referencia a que cuando algo es insalvable se baja el telón y dios actúa para colocarlo todo de nuevo en su sitio. Algunas películas utilizan magistralmente este método, pero lo hacen con conocimiento y maestría, resultando un hecho misterioso. Entre ellas, está una de Marcel Carné que no recuerdo su título.

Los personajes son el punto flaco de Corral. Son planos desde el principio, el narrador describe sus sentimientos pero no se les ve sentir ni sufrir a lo largo de su trayectoria, a través de las cosas que les pasan y de las cosas que hacen, o de las decisiones que toman. El mismo personaje que entra, sale, y el mismo celtíbero de Numancia es aquí Jaime de Castelnou. No existe ni siquiera un arco de transformación con el que este se enriquezca, adquiera matices, ambigüedades, rugosidad, dudas y arrugas.

Aunque parezca una mala novela por lo que estoy diciendo, no lo es en absoluto. Eso es lo extraño de este escritor, que es profesor de historia. El resultado de la suma de sus defectos como escritor es un conjunto de novelas que se leen con más pasión que otras más coherentes y mejor redactadas.

Por ejemplo entre sus virtudes es la de que sus novelas se convierten en los mejores libros de historia. En vez de leer un aburrido libro docente, leemos una novela y adquirimos el conocimiento general que nos hubiera costado bastante de otra manera, y sabiendo que no nos han vendido gato por liebre como se hizo a raíz de El código DaVinci. Dan Brown dejó claro que su famoso libro no era una novela histórica sino un simple libro de ficción, ficción histórica o ficción política. Sin embargo, ha surgido una nueva religión que trata de buscar la verdad sobre el código da vinci, cuando poco hay de verdad y mucho de leyenda, por más que esta leyenda sea la mar de interesante. Aquí lo que se dice es lo que pasó, y precisamente esta novela deja bien claro quienes fueron los templarios y qué era realmente ese famosos tesoro, o porqué la iglesia los exterminó.

Además sus personajes tienen algunas virtudes como que son activos. Toman decisiones y actúan, aunque a veces no se sepa bien las motivaciones de sus cambios de opinión. De esta manera, la novela siempre avanza y la lectura es amena, nunca se estanca en sentimientos o descripciones, y por momentos aparece apreciables dosis de tensión.

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